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Beneficios de nadar en el mar

La natación es una actividad excelente por los grandes y completos beneficios que aporta. Y es que practicándola de forma regular, podemos experimentar un gran desarrollo tanto de la flexibilidad, como de la resistencia o la fuerza, entre muchos otros aspectos. Hacerlo en aguas abiertas tiene algunas particularidades que lo distinguen de la piscina y que pueden ofrecerte un amplio abanico de nuevas sensaciones. ¿Conoces los beneficios de nadar en el mar?

El verano es el momento ideal para practicar deportes al aire libre, especialmente los que se llevan a cabo en el mar. Aunque este año nos hemos enfrentado a un verano diferente, dada la “nueva normalidad”, aquellas personas que tengan la oportunidad de ir a la playa no deberían pasarla por alto. Los beneficios de nadar en el mar no se experimentan únicamente en el plano físico, también en el mental y en el emocional, como ocurre con la gran mayoría de actividades deportivas. Por este motivo, probar con una disciplina tan completa puede ser una excelente idea, no solo con el objetivo de trabajar físicamente, sino de hallar diversión, desconexión y paz interior.

Nadar en aguas abiertas, ¿te apuntas?

Nadar en el mar es muy distinto con respecto a hacerlo en la piscina. El mar es impredecible y variable, por lo que cada día de práctica será una nueva experiencia que aguardará diferentes sensaciones. Por ello, debemos entender la importancia de hacerlo en una zona controlada y de ir aumentando la intensidad y la exigencia en función de nuestros avances. Es fundamental que nos tomemos un tiempo de iniciación, incluso si solemos nadar en la piscina con frecuencia. Como hemos comentado, el mar es cambiante y sorprendente y ante todo debemos ser precavidos.

Saber captar cuándo el mar está en calma o cuándo deja de ser apropiado lanzarse a la práctica, nos ayudará a reducir el riesgo de encontrarnos en apuros. Asimismo, ejecutar un calentamiento previo con ejercicios de movilidad es esencial. Cuando nos lancemos al agua, debemos hacerlo preparados y correctamente equipados. Y ahora sí, ¡listos para adquirir los grandes beneficios!

nadar en el mar

Beneficios de nadar en el mar

A la hora de nadar en el mar, hay que tener en cuenta que el entrenamiento será mucho más exigente que en el caso de la piscina. Nos encontraremos con corrientes y oleaje y debemos ser conscientes de que tendremos que enfrentar las diferentes situaciones.

El trabajo muscular será mayor, ya que nadamos con una serie de resistencias superiores e inestables. En consecuencia, los efectos del entrenamiento serán muy notorios y evidentes, tanto en el aspecto más superficial como en el desarrollo de nuestras capacidades.

Existe una mayor quema de calorías porque el desgaste es superior. Es probable que sintamos el cansancio y la fatiga mucho antes de lo que lo haríamos en una piscina en calma. En este sentido, te recordamos que debes ser prudente y no alejarte de la costa.

Al nadar en el mar, estamos ante un ejercicio muy intenso que requiere un trabajo muy profundo. Sin embargo, nuestras articulaciones no sufren gracias a la ausencia de impacto. Por lo tanto, estas también salen beneficiadas de la actividad.

Existe la posibilidad de hacerlo adaptando el esfuerzo a las capacidades individuales y seguir adquiriendo igualmente los grandes beneficios. Por ello, personas de todas las edades, incluso niños acompañados por adultos, pueden practicarlo.

A nivel mental y emocional, nadar en el mar reporta un agradable efecto calmante. Nos ayuda a liberar estrés y tensiones acumuladas y nos dota de una sensación de bienestar posterior muy profunda y duradera.

Puede suponer un momento de desconexión muy efectivo que incrementará la calma y permitirá un posterior descanso de calidad.

Otros beneficios de nadar en el mar

Nadar en el mar es un excelente “juego”, muy saludable, que forma parte de un estilo de vida activo.

En verano, con las altas temperaturas, es ideal porque resulta refrescante y cómodo.

La brisa marina tiene efectos terapéuticos para diferentes patologías respiratorias y, además, favorece la buena salud de nuestro organismo.

Ayuda a cicatrizar diferentes afecciones de la piel, manteniendo su buen estado y óptima recuperación.

Practicar ejercicio en un entorno natural supone una verdadera medicina para los sentidos, por lo que es un excelente tiempo de meditación.

Mejora el metabolismo y promueve la pérdida de peso