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Práctica de running en cuarentena

Por fin se han aliviado las medidas del confinamiento y podemos retomar algunas actividades al aire libre. Activarnos de nuevo e incluir las salidas a la calle en la rutina, puede resultar muy beneficioso para recuperar ese aliento que empezaba a faltarnos. Hoy te damos algunos consejos para la práctica de running en cuarentena. ¿Ya has salido a correr? ¡Sé responsable!

De nuestra responsabilidad y capacidad de empatía depende la evolución hacia la “nueva normalidad”. Ser conscientes de lo que hacemos y actuar con pensamiento colectivo es fundamental, tanto para protegernos a nosotros mismos como para proteger a los demás. Es el momento de ponerse en marcha y retomar la carrera, pero no sin antes tomar una serie de medidas básicas. Además, la vuelta al running tras casi dos meses de aislamiento no solo nos expone a la posibilidad de nuevas transmisiones, sino que puede poner a nuestro cuerpo en riesgo de lesión si no actuamos con cabeza. ¿Ya has sacado del armario las zapatillas? ¡Pues en marcha!

Consejos básicos para practicar running en cuarentena

Cumple de forma estricta con las normas estipuladas por las autoridades sanitarias.

Presta atención a la distancia social y si crees que las calles están concurridas toma la decisión de quedarte en casa o cambiar el horario para hacerlo con más seguridad y tranquilidad.

Lávate las manos antes y después de salir a correr.

Durante el tiempo de ejercicio, evita tocar barandillas o cualquier objeto no imprescindible.

Si vas detrás o delante de otras personas, procura no ir en fila. La mejor opción, además de cumplir con la distancia de seguridad, es separarse lateralmente de uno a dos metros.

Si necesitas apoyarte para estirar, intenta esperar a llegar a casa para evitar contacto con objetos que hayan tocado otras personas.

Si tienes síntomas de Covid-19 no salgas de casa.

Consejos para retomar la actividad sin lesionarse

No esperes retomar la actividad con la misma intensidad con la que la dejaste hace casi dos meses. Empieza con sesiones más cortas y progresivas.

Rebaja el tiempo, el ritmo y la intensidad de la carrera.

Hazlo en intervalos correr- caminar si es necesario hasta sentirte capaz de recuperar el ritmo regular.

Caminar a un ritmo elevado también es una excelente idea si no te sientes capacitado/a para iniciar la marcha. Te reportará grandes beneficios para tu salud y reducirás el riesgo de lesión por el impacto.

Calienta antes de empezar y estira al terminar.

No es necesario que corras todos los días. Recuerda que está permitido correr, pero no está obligado. Es normal que tengas ganas de salir a la calle, pero también tienes la opción de dar un paseo para respirar al aire libre y exponerte al sol, fundamental para unos niveles óptimos de vitamina D.