fbpx

Por favor, añade tu primer artículo a la lista de deseos

¿Están relacionados el deporte y la felicidad?

Seguro que en más de una ocasión, has escuchado que el deporte y la felicidad están relacionados entre sí de alguna manera. Y es que el ejercicio físico es fundamental para disfrutar de una buena salud en todos los planos y una óptima calidad de vida. Sin embargo, muchas personas no comprenden la relación. Hoy vamos a darte algunas razones sencillas y prácticas que lo justifican y con las que, seguro, te sientes identificado. ¡Sigue leyendo!

Son innumerables los beneficios que el ejercicio tiene sobre nuestra salud física pero estos no son los únicos. El deporte y la felicidad están relacionados porque su práctica reporta diferentes emociones y sensaciones que nos ayudan a disfrutar de una vida más calmada y satisfactoria, influyendo así sobre nuestro estado de ánimo y bienestar mental y emocional. Hoy vamos a ver algunas de las razones que justifican la relación entre deporte y felicidad, refiriéndonos a esta última como un estado de calma y equilibrio interno que nos permita vivir con estabilidad y bienestar.

5 Razones que relacionan el deporte y la felicidad

Posibilidad de superarnos a nosotros mismos

No hay nada más satisfactorio que vernos a nosotros mismos avanzando, evolucionando en las distintas capacidades y superando retos. El deporte, o cualquier actividad física que desarrollemos, implica compromiso y sacrificio. Esto se traduce en superación, logros y evolución. Es excelente observarnos fuertes, decididos y motivados hacia un objetivo. Si no experimentas estas sensaciones no pasa nada, es cuestión de tiempo que surjan en ti o que el camino te vaya marcando nuevos tramos que desemboquen en aquello que buscas. Date tiempo, lograrlo también es un reto que debes superar.

Mejora de la autoestima

A causa de observar esa evolución y la capacidad para persistir, podemos experimentar una mejora de la autoestima. Esta no solo se debe a los cambios físicos que se sufren con el cumplimiento de la rutina de entrenamiento y que nos acercan a la versión anhelada. También se origina en una parte mucho más profunda e interna, esa en la que nos hacemos conscientes de que somos capaces de ir a por un objetivo y conseguirlo. De nuevo, si estás en el camino hacia descubrirte a ti mismo, se consciente de tu evolución y deja que el resto de sensaciones aparezcan de manera progresiva.

Disminución del estrés y la ansiedad

Practicando ejercicio físico podemos liberar tensiones acumuladas y estrés propio del día a día, incluso cuando este es elevado. Ya sea con ejercicios de pesas, bailando, saliendo a correr y en deportes de equipo, los beneficios en este sentido son enormes. Asimismo, síntomas asociados a otros problemas emocionales como la ansiedad o la depresión, también se reducen, dando lugar a un estado de mayor calma y relajación. Recuerda, cualquier cambio necesita tiempo y constancia, no abandones.

Descanso efectivo y reparador

Otro de los efectos de la actividad física sobre nuestro cuerpo, es una mayor facilidad para conciliar el sueño y disfrutar de un descanso efectivo y reparador. Recuerda que este es imprescindible para resetear cuerpo y mente y rendir al máximo de productividad y energía en el día a día. Aquellas personas que padecen insomnio o dificultad para dormir, encontrarán en el deporte un aliado perfecto para, poco a poco, lograr descansar correctamente.

Reporta gran sensación de bienestar

Hacer deporte libera endorfinas, lo cual se traduce en sensaciones de bienestar y alegría posteriores a la práctica y que, generalmente, se mantienen un tiempo. De esta manera, el deporte nos aporta felicidad. Nos ayuda a estar en calma, a relativizar los problemas, a enfocar la mente hacia pensamientos positivos y constructivos. Esta sensación acaba por engancharnos y esto es genial para mantener arriba el estado de satisfacción y hacer que este pilar fundamental para la salud, forme parte de nuestra vida de manera incondicional. Si crees que estas sensaciones no se despiertan de manera notoria en ti, sigue probando nuevas actividades, cambia de rutina, busca otra compañía o hazlo en solitario si crees que serás más productivo. Puedes cambiar de ruta u horario. Haz los cambios que consideres oportuno hasta dar con tu rutina perfecta.