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Errores frecuentes al entrenar en casa

Cada vez es más habitual entrenar desde casa. Y es que la nueva normalidad nos ha obligado a adoptar ciertos cambios con el fin de adaptarnos a las medidas existentes. Con ello, nos hemos dado cuenta de que es posible mantenerse activos sin necesidad de salir a la calle y esto es un verdadero reto, aunque sin duda posible. No obstante, existen algunos errores al entrenar en casa que conviene mencionar para que, especialmente los principiantes, puedan evolucionar y evidenciar resultados de la manera más satisfactoria y segura posible.

Aquellos que nunca han entrenado y han comenzado a hacerlo a lo largo del último año, pueden verse perdidos en algunos casos. Y es que no es lo mismo entrenar en casa disponiendo de una base previa, que iniciarse en la materia. Por ello, este post puede ser realmente útil para aquellas personas que tienen claro su nuevo objetivo, pero dudan sobre si están cumpliendo con su entrenamiento de la manera adecuada. Veamos algunos de los errores frecuentes al entrenar en casa.

Errores frecuentes al entrenar en casa, ¡toma nota!

No calentar

El calentamiento es muy importante para preparar el cuerpo y permitir que este se adapte del reposo a la actividad. No hace falta dedicar demasiado tiempo a ello, pero unos minutos previos de movimientos articulares y/o cardio pueden ser muy beneficiosos, en función de los objetivos perseguidos. Empezar a entrenar de una manera muy drástica puede acarrear ciertos contratiempos, como dolencias o lesiones más importantes. Es fundamental escuchar al cuerpo y atender sus necesidades en cada momento.

Olvidar los estiramientos

Aunque no siempre es necesario estirar tras cada entrenamiento, permitir un tiempo de recuperación es algo básico. Del mismo modo en el que ayudamos a nuestro cuerpo a habituarse al movimiento, debemos devolverle la calma y permitir su vuelta a un estado de reposo. Por otro lado, dedicar un tiempo a estirar puede ser muy bueno para aumentar la movilidad y reducir el riesgo de lesiones. Si no tienes tiempo para estirar tras la rutina, opta por hacer sesiones adicionales uno o dos días por semana. Sentirás un gran bienestar, ya que además de los beneficios físicos, también se traduce en el plano mental.

Repetir siempre las mismas rutinas

Si repites a diario las mismas rutinas, pueden suceder varias cosas. Por un lado, es cuestión de tiempo que caigas en la monotonía y tus entrenamientos dejen de resultarte satisfactorios. En este sentido, aumenta la probabilidad de acabar tirando la toalla. Por otro lado, es necesario alternar el trabajo de los distintos grupos musculares. Si cada día repites los mismos ejercicios y con la misma intensidad, no estás permitiendo el descanso necesario para la recuperación muscular. Establece una rutina variada que se centre de manera específica en los distintos grupos musculares teniendo en cuenta la recuperación necesaria.

No descansar adecuadamente

Tanto a nivel general como específico, el descanso es tan importante como el propio entrenamiento. Vamos a referirnos al descanso en tres focos. En primer lugar, asegúrate de dormir bien por las noches, para que el cuerpo y la mente se reseteen de manera óptima y se preparen para una gran productividad. En segundo lugar, lo mencionado anteriormente, deja que tu cuerpo descanse tras el esfuerzo intenso distribuyendo tu entrenamiento correctamente. Por último, encontramos uno de los errores más frecuentes al entrenar en casa. Es común hacer un ejercicio tras otro con el fin de sentir el trabajo y olvidarse de los descansos entre ejercicios y entre series. Ve con calma, esfuérzate al máximo, pero descansa durante el entrenamiento. Lejos de lo que puedas pensar, solo así será verdaderamente efectivo.

Elegir entre cardio y fuerza

Es habitual creer que haciendo solo cardio ya estamos cumpliendo con la dosis deportiva requerida y esto no es así. Alternar cardio y fuerza, no necesariamente el mismo día, es esencial. Cada una de estas actividades te aporta una serie de beneficios propios e imprescindibles. Y si eres de esas personas que temen los entrenamientos de fuerza, cambia el chip. Ni te vas a poner supermusculado, ni eres demasiado mayor, ni demasiado inexperto. Lo correcto es marcar una rutina en función de las circunstancias personales y no repetir lo que otros hacen. De este modo, cualquier persona, con independencia de la edad o la condición física de partida, puede entrenar y mejorar su salud y su físico.