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Diferencias entre fitball y bosu

Existe una amplia variedad de material para complementar nuestros entrenamientos orientados a diferentes objetivos. Algunos de ellos se utilizan con frecuencia y su uso está muy extendido popularmente. Hay otros, en cambio, que pueden generar más dudas sobre su utilidad y técnica. Ya te hemos hablado del fitball y de hemos contado algunos de los grandes beneficios de entrenar con él pero, ¿conoces el bosu? Descubre las diferencias entre fitball y bosu y construye un entrenamiento adaptado a tu nivel, objetivos y posibilidades. ¿A qué esperas?

Acompañar nuestras rutinas con elementos de apoyo no solo puede complementar un entrenamiento efectivo, sino que lo dota de variedad y dinamismo. Salir de la zona de confort y enfrentarnos a otras posibilidades nos aporta sabiduría y nos ayuda a tomar una mayor conciencia de nuestro cuerpo. La mayoría sabe lo que es fitball y las distintas características y utilidades que tiene, sin embargo, del bosu poco se conoce. Este es un elemento muy similar en ciertos aspectos, aunque no estamos hablando exactamente de lo mismo. ¡Te lo contamos!

fitball y bosu

Diferencias entre fitball y bosu

Tanto el fitball como el bosu tienen grandes similitudes por su forma y material. Además, ambos aparatos tienen la función de desestabilizarnos. El fitball es una pelota completa de gran tamaño mientras que el bosu, por su parte, tiene una superficie plana. Este segundo elemento, por lo tanto, ofrece más posibilidades a la hora de ejecutar ejercicios destinados a nuestros objetivos particulares.

Mientras que el fitball ofrece una desestabilidad total por su completa forma redondeada, el bosu puede utilizarse de varias formas. Si dejamos la parte plana hacia arriba, con la redondeada como base, nos encontraremos ante una mayor dificultad, ya que hallar el equilibrio será cosa complicada. Por otro lado, si colocamos la base plana en el suelo, podemos realizar ejercicios sobre la pelota, poniendo a prueba nuestro equilibrio y trabajando la capacidad de propiocepción en profundidad. Ambas formas son mecanismos de trabajo efectivo y profundo, por lo que tenemos en un solo elemento un gran abanico de posibilidades. El bosu se emplea, generalmente, como soporte para las extremidades inferiores. Aunque también es perfectamente factible para el apoyo de las manos (flexiones de pectoral, por ejemplo), el sacro (para trabajar abdomen) o cualquier otra aplicación.