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¿Cómo organizar un día completo de descanso?

Si eres una persona superentregada a un estilo de vida saludable, sabrás que tan importante es la actividad y el entrenamiento como es descanso a todos los niveles. Tanto disfrutar de una correcta rutina del sueño, como escuchar la respuesta del cuerpo al entrenamiento es imprescindible. Además de estos, recordar la necesidad de reservar tiempo para uno mismo también es esencial. Hoy te contamos cómo organizar un día completo de descanso. ¡Toma nota y disfruta de tu propia compañía!

Reservar tiempo para uno mismo y organizar semanalmente un día completo de descanso, es muy beneficioso. Y es que tras una jornada de desconexión, sentirás las pilas recargadas y un considerable aumento de energía, positividad y motivación. Comenzar una nueva semana tras un tiempo de introspección y reorganización general, puede ser lo que estás necesitando. Cuerpo y mente saldrán reforzados si empiezas a atenderte con más conciencia. Pero… ¿cómo organizar un día completo de descanso? ¡Te damos algunas ideas!

Claves para organizar un día completo de descanso

Cada persona es un mundo y tiene unas circunstancias particulares. Por ello, habrá quien pueda dedicarse un día completo a sí mismo y quien deba atender otras responsabilidades y obligaciones. Sin embargo, no hay excusa para no encontrar la manera de reservar un tiempo concreto para este fin. A continuación exponemos algunas claves que debe tener tu día de descanso para que puedas organizarlo y personalizarlo tanto como creas oportuno, hasta dar con el plan más perfecto y satisfactorio.

Apaga el despertador

Contamos con que a lo largo de la semana estés madrugando y aprovechando el día a tope. En tu día de descanso, puedes desconectar la alarma y dejar que tu cuerpo sea quien decida cuándo despertar. Una buena idea, es dejar las persianas levantadas para amanecer con el día y dejar que la luz sea quien te advierta de que es la hora de ponerse en marcha. Sin embargo, no te levantes con prisas, ¡es un día para ti! Disfruta del confort de tu cama y haz un ejercicio de agradecimiento para empezar el día con buena energía.

Desayuno por todo lo alto

Quizá entre semana no dispongas del tiempo suficiente para preparar un desayuno de altura. Tu día de descanso es tu momento. Prepara sin prisa aquello que más te apetezca, combina dulce y salado y déjate llevar por los sabores más deliciosos. Sabes que cuentas con un montón de recetas riquísimas en el blog. Si tienes la posibilidad de desayunar al aire libre, en una terraza donde recibir los rayos del sol, ¡mejor que mejor! Consigue un desayuno proteico añadiendo Whey Pro Fusion o cualquiera de las proteínas de sabores de Amix.

Vitamina D

En este sentido, un baño de sol te sentará de maravilla. Para ello, y si el tiempo lo permite, descubre brazos, piernas y rostro y exponte en torno a veinte minutos a los rayos solares. Este es uno de los principales medios para sintetizar vitamina D, tan importante para el estado de salud. Siempre que puedas, deja que el sol te ilumine y experimenta las agradables sensaciones.

Contacta con la naturaleza

Tu día de descanso puede ser también activo, aunque no exigente. Da un paseo por la playa o montaña, nútrete de las distintas aportaciones de la naturaleza y respira aire puro. Hazlo todo con mucha conciencia, notando cómo tu cuerpo y mente se benefician de la experiencia. No hay nada mejor para alimentar los sentidos que un paseo por la naturaleza. También puedes practicar yoga, ir en bici, patinar… hay multitud de actividades que puedes llevar a cabo en calma.

Cuidados reconfortantes

Es, sin duda, el mejor momento para darte un baño o una ducha relajante sin estar mirando el reloj. Si te apetece, puedes dedicar un rato a elaborar tus mascarillas faciales y corporales, hacerte un masaje o cualquier cosa que te haga falta y te ayude a sentirte y verte mejor. ¡Es tu momento, tú eliges!

Actividad relajante

Lee, escribe tus pensamientos, medita, ¡disfruta! Es habitual que en el día a día no dejemos espacio para aquello que tanto bien nos hace. Tu día de descanso es perfecto para recordar las sensaciones de algunos hábitos que quizá tengas abandonados. Asimismo, si crees que estos son importantes para ti y satisfactorios, intenta encontrarles un lugar en tu rutina diaria. Organizar un completo día de descanso también sirve para reorganizar aquello que no está cumpliendo con nuestras necesidades o expectativas y dar pasos hacia un cambio positivo. Eso sí, cuando finalice el día y comiences una nueva semana, ¡recuerda que tus objetivos te están esperando! ¡A darlo todo con las energías renovadas!