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¿Estás comiendo lo suficiente? ¡Descúbrelo!

Querer mejorar y apostar por un estilo de vida saludable siempre es una excelente idea. Asimismo, marcarnos objetivos y permanecer motivados en el camino es fundamental. Sin embargo, hay personas que con este fin toman decisiones que no siempre son acertadas. Y es que, si aplicamos ciertos cambios drásticos en nuestra alimentación sin contar con la información o el estudio suficiente, podemos caer en ciertos errores. ¿Estas comiendo lo suficiente? ¡Te damos algunas claves que podrían estar indicando lo contrario! ¡Toma nota!

Asegurarnos una dieta óptima que nos permita sentirnos saciados, enérgicos y motivados es muy importante. Y es que la alimentación juega un papel imprescindible en un estilo de vida fit y una buena salud. No podemos pedir a nuestro cuerpo que rinda y cumpla nuestras demandas si, posteriormente, no vamos a cuidarlo y mantenerlo atendido. En este sentido, contar con un profesional de la nutrición siempre que tengamos dudas o queramos alcanzar un objetivo concreto, será una inversión para toda la vida. Y es que no solo obtendremos las pautas necesarias, sino que aprenderemos cada día algo nuevo.

Si crees que podrías no estar comiendo lo suficiente, te invitamos a que reflexiones sobre ello y te revises. Para ayudarte, compartimos contigo algunas claves que podrían indicarte que probablemente necesites comer más. No obstante, los cambios en la alimentación siempre deberán tratarse de forma personalizada y supervisada, nunca generalizar ni tomar como propias recomendaciones hechas a otras personas.

Señales que podrían indicar que no estás comiendo lo suficiente

  1. Fatiga, cansancio, irritabilidad, apatía, enojo, susceptibilidad…
  2. Facilidad para lesionarse.
  3. Déficits nutricionales.
  4. Dificultad para conciliar el sueño.
  5. Falta de concentración.
  6. Peor rendimiento tanto físico como intelectual.
  7. Caída excesiva del cabello.
  8. Antojos repentinos e incontrolables.
  9. Complicaciones para alcanzar los objetivos físicos, incluida la pérdida de peso.
  10. Problemas digestivos.
  11. Alteraciones en el ciclo menstrual.
  12. Falta de energía.

Si te sientes identificado con alguno o varios de estos síntomas, tal vez debas replantearte un cambio en tu alimentación, de manera que esta te resulte satisfactoria. Recuerda: ni si quiera aquellas personas que cumplen una dieta estricta, salvo excepciones, deben sentir hambre, aburrimiento, insatisfacción con lo que comen. Y por supuesto, bajo ningún concepto dejar de comer o comer menos va a llevarte al cumplimiento de tus objetivos, tampoco a la pérdida de peso. Por lo tanto, valora tu cuerpo, cuídalo y dale la gasolina que necesita para llevarte a cualquier parte.